A medida que la urbanización se acelera y la crisis climática se intensifica, las ciudades de todo el mundo afrontan una amenaza creciente bajo sus cimientos: el hundimiento de las ciudades o la subsidencia del terreno urbano.
Impulsada por la extracción excesiva de agua subterránea, el desarrollo acelerado y una planificación insuficiente, la subsidencia del terreno agrava los riesgos de inundación, los daños en las infraestructuras y las alteraciones sociales, y amenaza a unos dos mil millones de personas en todo el mundo.
Economías resilientes: estrategias para ciudades que se hunden y riesgos de inundación, elaborado por el Foro Económico Mundial en colaboración con Deloitte, analiza cómo las ciudades, desde Tokio hasta Yakarta, responden mediante políticas integradas, infraestructuras basadas en la naturaleza y una gobernanza de carácter sistémico. El informe describe vías prácticas para que los gobiernos y las empresas pasen de la gestión reactiva de crisis a la construcción proactiva de resiliencia, otorgando al suelo y al agua el valor de activos estratégicos, reforzando la gobernanza y el liderazgo, invirtiendo en infraestructuras resilientes y empoderando a las comunidades.
Abordar la subsidencia en la actualidad es esencial para garantizar la prosperidad y la habitabilidad de las ciudades del mundo en una era de riesgo climático creciente.
