La pandemia de COVID-19 sigue perturbando tanto la fabricación como las cadenas de suministro mundiales. Los gobiernos de la región de Oriente Medio y Norte de África (MENA) han respondido con rapidez restringiendo la circulación de personas para contener el virus. Pese a la heterogeneidad de la preparación de los sistemas sanitarios en la región, los países MENA lograron limitar el número de casos por debajo de las tasas registradas en algunos países europeos y asiáticos. Sin embargo, la pandemia está teniendo un impacto económico drástico, como demuestran las caídas en los ingresos por petróleo y turismo, y ha suscitado un debate sobre la viabilidad de las cadenas de suministro mundiales y la posición estratégica de la región dentro de ellas.
Este informe ejecutivo se basa en la perspectiva del Grupo de Acción Regional y en las actividades de la Plataforma del Foro para Dar Forma al Futuro de la Fabricación Avanzada y la Producción, en colaboración con Kearney, y ofrece perspectivas clave recogidas en las interacciones con líderes de la región sobre el desarrollo de capacidades para aumentar la resiliencia.
