Para que el mundo logre una recuperación sostenible y equitativa, los gobiernos, las empresas y las organizaciones de la sociedad civil deben unirse. La pandemia de COVID-19 y las consiguientes crisis económicas y sociales ofrecen una posible oportunidad decisiva y pueden servir de catalizador para cambiar de rumbo: dejar atrás la competencia y avanzar hacia la cooperación. Acelerar los avances en prioridades compartidas, como la distribución de vacunas y la revitalización de las economías, así como en desafíos de larga data, como el cambio climático y la desigualdad, exige que las partes interesadas trabajen de forma más coordinada. Para identificar un camino hacia una mayor colaboración entre múltiples partes interesadas, el Foro Económico Mundial convocó a líderes de los sectores público y privado a una serie de reuniones virtuales en 2020. En sus deliberaciones, el Grupo de Acción Global acordó este conjunto de siete Principios compartidos para fortalecer la cooperación mundial, con el fin de ayudar a orientar a las partes interesadas hacia un futuro sólido.
