Los economistas estiman que, en las próximas décadas, las pandemias causarán pérdidas económicas anuales promedio equivalentes al 0,7 % del PIB mundial, una amenaza de magnitud similar a la estimada para el cambio climático. Como deja claro este informe, las empresas ya no pueden permitirse ignorar este nivel de riesgo.
Aunque predecir dónde y cuándo se producirá el próximo brote sigue siendo una ciencia en evolución, es posible identificar factores que hacen que las empresas sean vulnerables a pérdidas financieras causadas por enfermedades infecciosas. Factores como la ubicación geográfica de la plantilla, la base de clientes y la cadena de suministro de una empresa, así como la naturaleza y estructura de su actividad, pueden ayudar a estimar su vulnerabilidad a los brotes de enfermedades.
Los brotes de enfermedades infecciosas pueden ser inevitables, pero los daños económicos que causan no lo son. Ayudar a las empresas a comprender adecuadamente estos riesgos les permitirá reducir su exposición, mejorar su resiliencia y aprovechar oportunidades clave de cooperación público-privada para reforzar la seguridad sanitaria mundial. Al hacerlo, las empresas no solo actúan en defensa de sus propios intereses comerciales, sino que también contribuyen a mitigar los efectos potencialmente devastadores de las enfermedades infecciosas, tanto en términos humanos como económicos.
Elaborado en colaboración con el Instituto de Salud Global de Harvard.
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Prototipo de panel corporativo de riesgos de enfermedades infecciosas
