La minería es un motor clave del crecimiento económico mundial, capaz de crear un impacto positivo a largo plazo en nuestras vidas, sociedades y naciones. Aunque tiene el potencial de transformar las perspectivas económicas de países en desarrollo ricos en recursos minerales, los gobiernos y las comunidades cuestionan cada vez más el papel de este sector. Los debates sobre la asignación adecuada de los costos y beneficios, el aumento del nacionalismo en torno a los recursos y de los conflictos por nuevos proyectos reflejan un descenso de la confianza entre las partes interesadas y la falta de mecanismos de participación eficaces. Esto hace que la Iniciativa para el Desarrollo de la Minería Responsable (RMDI) del Foro Económico Mundial sea cada vez más relevante. La RMDI fue creada en 2010 para desarrollar una mejor comprensión de los retos y las complejidades que entraña el desarrollo minero responsable y sostenible, y para identificar y poner en marcha posibles soluciones para abordarlos. En la fase I se llevaron a cabo consultas y análisis para identificar los principales retos. La fase II, que comenzó en 2011, tenía como objetivo desarrollar respuestas prácticas a estos retos. Aunque no se identificó una solución «milagrosa», se establecieron seis piedras angulares sobre las que avanzar.
