La destrucción y la degradación forestal están acelerando las graves crisis climática y de la naturaleza que enfrenta el mundo. Detener las prácticas empresariales que contribuyen a esta degradación es una prioridad vital, y la inversión en la conservación y restauración de los bosques es urgentemente necesaria. Invertir en bosques cumple múltiples prioridades empresariales. Más allá de contribuir a abordar las crisis de la naturaleza y del clima, puede contribuir a preservar la resiliencia empresarial, encarnar un liderazgo basado en valores e impulsar la rentabilidad y el crecimiento. El valor económico de los bosques es enorme: una estimación sugiere que el valor total de los bosques intactos y de sus servicios ecosistémicos asciende a hasta 150 billones de dólares, aproximadamente el doble del valor de los mercados bursátiles mundiales.
