Solo en la Unión Europea, alrededor del 80 % de los datos industriales permanece sin utilizar, lo que limita la competitividad, la resiliencia y la sostenibilidad, un patrón que se repite en todo el mundo. Más allá de los límites de cada empresa, el problema se agrava: los incentivos desalineados, el desigual grado de madurez digital y el creciente riesgo de ciberseguridad impiden aprovechar el valor que podría generarse optimizando la energía, la infraestructura, la logística y los recursos en todo el ecosistema.
Elaborado por el Foro Económico Mundial en colaboración con Accenture, Ecosistemas industriales inteligentes: convertir la proximidad en inteligencia ofrece un marco práctico para convertir los datos en valor. Describe tres etapas (caso de valor, habilitación y ejecución), sustentadas en cuatro pilares: gobernanza de datos, preparación de datos, tecnología y ciberresiliencia.
Los estudios de caso, entre ellos el del puerto de Róterdam, muestran lo que es posible: las primeras pruebas arrojaron mejoras de eficiencia de alrededor del 5 %, y los modelos sugieren que una colaboración más profunda podría desbloquear mucho más. Partiendo de estas lecciones, el informe traza una ruta para que los ecosistemas industriales pasen de la optimización aislada a un crecimiento conectado, inteligente y sostenible.
