Este Libro Blanco destila un marco centrado en el usuario para impulsar la seguridad digital. Explora las tensiones relativas a la privacidad, la libertad de expresión, la innovación, los incentivos empresariales, el poder privado y la seguridad. Plantea preguntas que todos los usuarios deberían estar en condiciones de responder por sí mismos: ¿A cuánto daño estoy expuesto? ¿Existe una influencia indebida? ¿Qué recurso está disponible? ¿Qué datos personales se utilizan y cómo? La aplicación de umbrales de seguridad más claros, protocolos de reclamación, sistemas auditables y directrices de identidad puede ayudar tanto a los gobiernos como a la industria – especialmente en tecnologías que trascienden las fronteras nacionales – a considerar sus obligaciones con los ciudadanos y los usuarios, respectivamente. El documento invita a gobiernos, industria, academia y sociedad civil a impulsar la acción colectiva a través de la recién lanzada Coalición Global para la Seguridad Digital.
