La demanda mundial de minerales críticos crece más rápido que la oferta, que sigue muy concentrada. Esto crea una oportunidad estratégica para América Latina, que alberga algunas de las mayores reservas del mundo de cobre, litio y otros minerales críticos, respaldadas por décadas de experiencia minera y capacidades industriales.
La próxima década ofrece una ventana para convertir la abundancia de recursos de la región en competitividad duradera. Sin embargo, aunque muchos países latinoamericanos han consolidado una posición sólida en la minería de extracción, su capacidad de procesamiento y su manufactura aguas abajo siguen siendo limitadas.
Este informe propone soluciones prácticas para las barreras que enfrenta la región, entre las que se incluyen las limitaciones en materia de agua y energía, los desafíos de financiamiento, los ecosistemas de innovación fragmentados, la escasez de competencias y las diferencias en las políticas. Las seis áreas prioritarias de acción son infraestructura, tecnología e innovación, financiamiento, políticas, impacto social y talento. Por encima de todo, una mayor colaboración regional será un factor clave para la competitividad y la creación de valor: al aprovechar las capacidades nacionales complementarias, la región puede desarrollar ecosistemas competitivos de minerales críticos, al tiempo que genera nuevas competencias, empleos y crecimiento económico.
