Las líneas de producción totalmente autónomas ya funcionan en instalaciones automotrices, electrónicas y de semiconductores de todo el mundo. La robótica avanzada, el aprendizaje automático y los sistemas de control inteligente realizan tareas que hace cinco años las personas hacían manualmente. La tecnología ya está aquí. Lo que le falta a la mayoría de las organizaciones es un plan claro para preparar a su fuerza laboral, y esa brecha limita su capacidad para generar valor a gran escala.
La guía de activación sobre colaboración entre personas y máquinas en operaciones industrialesexplora cómo las organizaciones pueden cerrar esta brecha mediante el rediseño deliberado del trabajo en torno a las fortalezas complementarias de las personas y las máquinas. A medida que los sistemas inteligentes asumen tareas que requieren rapidez, escala y reconocimiento de patrones, la contribución humana se orienta hacia el criterio, la rendición de cuentas, la gestión de excepciones y la gobernanza. El informe ofrece un marco práctico para gestionar esta transición en las operaciones de fabricación y de la cadena de suministro.
