El Informe destaca que el siglo XXI necesita un nuevo modelo de gobierno, un gobierno con la ciudadanía y no solo para la ciudadanía, que preste servicios —desde el orden público hasta la protección social— a sus ciudadanos. El Informe aboga por un nuevo enfoque centrado en crear valor público de tres maneras: cartografiar la sociedad y hacerla visible, empoderar a la ciudadanía y reducir los riesgos y fomentar la innovación.
El concepto de valor público que se explora en este Informe tiene menos que ver con proteger y atender a la ciudadanía y más con empoderarla. Este Informe mira hacia un nuevo contrato social y prevé un tipo de gobierno que hoy puede parecer inimaginable para muchos ciudadanos y gobiernos.
El Informe se basa en informes anteriores presentados por el Consejo en 2012 y 2014, que respectivamente definieron el modelo de gobierno FAST (plano, ágil, simplificado y habilitado por la tecnología), trazaron la evolución de la administración electrónica e introdujeron la idea de una caja de herramientas inteligente. Este informe final del Consejo consolida su reflexión sobre el Futuro del Gobierno y aboga por una gobernanza ágil, reforzada por nuevas tecnologías que permitan una colaboración más estrecha con los ciudadanos como cocreadores de valor.