Tras recuperarse rápidamente de la crisis financiera mundial, Rusia ha consolidado su posición entre las naciones BRIC (Brasil, Rusia, India y China). La ambición del país siempre ha sido incorporarse a la comunidad de las naciones industrializadas más ricas del mundo. Sin embargo, el producto interno bruto de Rusia creció un 3,4 % en 2012, frente al 4,2 % del año anterior, y continúan las previsiones de desaceleración del crecimiento. Se necesitarán soluciones verdaderamente innovadoras para que Rusia evite la trampa de los ingresos medios.