La población mundial superó los 7.000 millones en 2011 y se espera que alcance los 9.300 millones en 2050. El rápido crecimiento demográfico puede agravar los numerosos desafíos a los que se enfrenta un país, como los relacionados con la salud, el empleo, la educación, el crecimiento económico y el acceso a recursos vitales. Los actores clave deben comprender la naturaleza de las transformaciones demográficas actuales y futuras, así como los posibles riesgos y oportunidades que conllevan estos cambios. Sin embargo, al concienciar sobre los posibles riesgos vinculados al crecimiento demográfico, también es necesario tener presente que los países afrontan diversos desafíos y cuentan con sus propias tradiciones y creencias. Para abordar el crecimiento demográfico se necesitan soluciones adaptadas a cada contexto.