Pakistán es el sexto país más poblado del mundo y, dada su joven demografía (la edad mediana es de 22 años), debería estar bien posicionado para lograr un sólido crecimiento económico, siempre que se tomen medidas fundamentales para mejorar el desarrollo humano del país. Los principales desafíos son el acceso insuficiente a una educación de calidad, la falta de oportunidades de empleo y el potencial limitado para expandirse a nuevos mercados debido a las barreras con su vecino mucho más grande, India.