El fútbol, el secreto bancario y las especies en peligro de extinción fueron las víctimas más destacadas de la delincuencia organizada en 2012-2013. La noticia del desmantelamiento de una trama que amañó partidos de fútbol en Europa durante muchos años reveló la vulnerabilidad del deporte ante la delincuencia organizada y suscitó preocupación por la connivencia entre organizaciones deportivas y delincuentes.