La adaptación de los modelos de crecimiento para alcanzar objetivos económicos y sociales ampliamente compartidos es motivo de gran preocupación e interés para un amplio abanico de públicos: líderes políticos y responsables de políticas, representantes del sector empresarial, el mundo académico y la sociedad civil, así como ciudadanos interesados y comprometidos, de países de todo tipo y con circunstancias diversas. El Fondo Monetario Internacional rebajó recientemente su previsión de crecimiento mundial para 2013. Según las previsiones revisadas, la producción económica crecerá un 3,6 % en 2013, frente al 3,9 % estimado en julio. Sin embargo, gracias a la experiencia y al análisis, se han llegado a comprender razonablemente bien elementos importantes del crecimiento tanto en las economías desarrolladas como en las economías en desarrollo. Entre ellos figuran la estabilidad macroeconómica, un sistema de mercado operativo con mecanismos de entrada y salida, estructuras de incentivos, derechos de propiedad suficientemente definidos para respaldar la inversión privada, la integración en la economía mundial, altos niveles de inversión pública y privada y la diversificación económica.