El panorama mundial de la sostenibilidad se ha vuelto cada vez más complejo, sobre todo porque la creciente dependencia de los recursos para el crecimiento económico somete al planeta a una presión constante. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, los líderes mundiales han firmado unos 500 acuerdos reconocidos internacionalmente en los últimos 50 años, incluidos 61 relacionados con la atmósfera; 155 acuerdos sobre biodiversidad; 179 relacionados con productos químicos, sustancias peligrosas y residuos; 46 convenios sobre tierras; y 196 convenios relacionados, en términos generales, con cuestiones relativas al agua. Después del comercio, el medio ambiente es ahora el ámbito más común de elaboración de normas a escala mundial. Han aumentado la conciencia y la comprensión de los problemas ambientales y sociales mundiales, así como de sus tendencias e interrelaciones. Sin embargo, también han aumentado la complejidad y el grado de incertidumbre de estos problemas. Esto dificulta enormemente la formulación racional e integrada de decisiones en materia de políticas, inversión y gestión.