En un informe reciente, el Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que ya están surgiendo nuevos riesgos para la estabilidad financiera mundial antes de que se hayan resuelto muchas de las vulnerabilidades creadas por la crisis financiera de 2008. La reciente crisis bancaria de Chipre, en particular, puso de relieve la persistente incertidumbre en Europa: incluso las naciones pequeñas pueden crear amenazas significativas para el sistema financiero mundial, y los responsables de formular políticas deben seguir esforzándose por abordar las principales vulnerabilidades del sistema. Como era de esperar, garantizar la estabilidad mundial y fortalecer la arquitectura financiera global siguen siendo preocupaciones centrales del G20 durante la presidencia rusa de este año, así como de otras organizaciones internacionales como el FMI y el Consejo de Estabilidad Financiera.