La economía de China sigue creciendo, impulsada por el aumento de las importaciones, un déficit comercial sustancial y la inversión dirigida por el Gobierno. La inversión en el extranjero no ha sido una parte significativa de esta ecuación. Sin embargo, el desarrollo de la inversión extranjera directa está ofreciendo oportunidades sin precedentes a los socios económicos globales del país. En general, los responsables políticos y los líderes empresariales chinos necesitan un análisis más integral y sofisticado de las cuestiones relacionadas con la inversión extranjera.