Muchos expertos en informática creen que, en este siglo, las máquinas podrán realizar la mayoría de las tareas mejor que los seres humanos. Ante este tipo de predicciones, es importante reflexionar sobre las posibles consecuencias de la IA para el futuro del trabajo y prepararse para distintos escenarios. El avance continuo de estas tecnologías podría tener efectos disruptivos: desde agravar aún más las tendencias recientes de desigualdad hasta privar a cada vez más personas de su sentido de propósito y realización en la vida, dado que el trabajo es mucho más que una fuente de ingresos.
A partir de talleres y entrevistas con más de 150 líderes de opinión de diversos campos, este informe busca iniciar un debate sobre qué futuros económicos positivos con IA queremos y cómo superar los desafíos que podríamos afrontar para hacerlos realidad.
