Todos quieren que la generación de sus hijos disfrute de una mejor calidad de vida que la suya. Sin embargo, los líderes suelen centrarse demasiado en horizontes de planificación a corto plazo y no tienen en cuenta las cuestiones a largo plazo que determinarán qué tipo de mundo heredarán las generaciones futuras. El ritmo cada vez más acelerado del cambio dificulta especialmente abordar los desafíos y las oportunidades que se desarrollarán a lo largo de varias décadas.
Una forma de motivar a los responsables de la toma de decisiones a adoptar una perspectiva a largo plazo es permitirles comparar el grado de preparación de sus sociedades ante las incertidumbres del futuro. Este libro blanco propone una herramienta de evaluación comparativa de la preparación para el futuro que los ayude en esta tarea.