Este informe analiza las fuerzas que configuran el panorama de los servicios financieros a corto plazo y ofrece a las partes interesadas herramientas para abordar dos de los desafíos más apremiantes del mundo posterior a la crisis: gestionar y resolver las participaciones accionariales que los gobiernos han adquirido recientemente en instituciones financieras y restablecer la confianza en estas instituciones