Los sistemas de agua dulce del mundo se tambalean bajo la presión del cambio climático, la contaminación y la extracción excesiva. Se prevé que la demanda de agua supere la oferta en un 40% en los próximos cinco años. La agricultura, que consume el 70% de las extracciones de agua dulce, está especialmente expuesta al riesgo, dado que la producción de alimentos debe aumentar un 60% para mediados de siglo. El nexo entre agua y alimentos es ahora un imperativo fundamental: la humanidad necesita reequilibrar su relación con el agua.
La innovación puede convertir las limitaciones en catalizadores. China alimenta de forma autosuficiente con alimentos básicos al 20% de la población mundial, pese a contar con apenas el 6% del agua dulce del mundo y el 9% de sus tierras cultivables. Los países de Oriente Medio representan el 40% de la producción mundial de agua desalada, y recurren cada vez más a tecnologías solares.
Este informe propone 12 innovaciones de gran impacto en tecnología y modelos de negocio en los ámbitos de la agricultura y la alimentación, el agua y las tecnologías intersectoriales. Sin embargo, la transformación de los sistemas alimentarios e hídricos también requiere enfoques colaborativos entre los sectores público y privado que conecten los diversos ámbitos de las políticas, las finanzas, la formación de competencias y la implementación desde las comunidades.
