Estamos en medio de un período de innovación mediática sin precedentes que está cambiando la vida de miles de millones de personas en todo el mundo. Es un momento emocionante para los consumidores, ya que los innovadores desarrollan nuevas plataformas y dispositivos para entretener, informar y conectar a los usuarios de formas que hace apenas una década solo se soñaban. Para los creadores, agregadores y distribuidores de contenidos, es un momento que suscita tanto preocupación como alegría, pues el panorama cambia bajo sus pies. Una innovación en una parte del ecosistema puede reducir los costos o mejorar la experiencia del cliente, pero también podría alterar el modelo de negocio de un creador de contenidos, reducir la cuota de mercado de un agregador o disminuir la propuesta de valor de un distribuidor.
