En colaboración con Bain & Company
Al estudiar transformaciones exitosas de los sistemas alimentarios a escala nacional, este informe identifica acciones, inversiones y colaboraciones replicables que pueden acelerar la transición hacia sistemas alimentarios más resilientes, inclusivos, sostenibles y saludables.
Los sistemas alimentarios de alto rendimiento proporcionan dietas saludables y nutritivas. Generan medios de vida dignos para los productores y benefician a la economía. Mitigan el cambio climático y se adaptan a él, además de proteger la naturaleza y la biodiversidad. Hoy, nuestros sistemas alimentarios están muy lejos de alcanzar estos objetivos.
Los sistemas alimentarios son muy interdependientes e involucran a un amplio conjunto de partes interesadas. Para alcanzar estos objetivos, los países deben situar la transformación en el ámbito nacional.
En términos generales, las vías de transformación y las palancas eficaces son bien conocidas. Entre ellas figuran las prácticas alimentarias y agrícolas inteligentes respecto al clima y positivas para la naturaleza, los cambios en cómo y qué consumimos, y la colaboración entre los sectores público y privado, entre otras.
Para mostrar cómo estas palancas pueden acelerar el ritmo y ampliar la escala del cambio, este informe definió un conjunto de resultados clave para los sistemas alimentarios (para los que se dispone de datos fidedignos en la mayoría de los países) y seleccionó siete países «pioneros» cuyo desempeño ha sido comparativamente sólido y cuyos ejemplos y aprendizajes son ampliamente pertinentes. Sus historias de transformación identifican elementos comunes y replicables, incluidas las acciones e inversiones más críticas para generar cambios a gran escala y la manera en que deben coordinarse.
En conjunto, estas historias de éxito pueden orientar transiciones más rápidas, integrales y lideradas por los países hacia mejores sistemas alimentarios.
