Desde 2012, se ha trabajado intensamente con empresas asociadas y partes interesadas clave para diseñar, poner en marcha y ampliar programas que impulsen un movimiento destinado a cambiar las actitudes y el comportamiento de los consumidores hacia estilos de vida más sostenibles. El reto empresarial se ha planteado en torno a la pregunta clave: «¿Cómo pueden las empresas involucrar a los consumidores para propiciar cambios sencillos de comportamiento que permitan adoptar estilos de vida más sostenibles, aumenten la demanda de productos más sostenibles y generen valor empresarial?»