Tras las elecciones europeas de junio de 2024, el Pacto Verde Europeo sigue siendo la hoja de ruta política central para alcanzar la neutralidad climática en 2050.
Por segundo año consecutivo, este informe analiza los objetivos fijados y las medidas adoptadas por el sector privado europeo, en todos los sectores, para acelerar los avances hacia la consecución de cero emisiones netas, al tiempo que identifica los ámbitos en los que es necesario actuar con mayor determinación, incluidos los ámbitos en los que cabe reforzar la colaboración entre el sector público y el privado.
Aunque las emisiones agregadas del sector privado europeo han disminuido un 28 % desde 2019, alcanzar el objetivo de cero emisiones netas sigue siendo un reto. Las conclusiones subrayan que el compromiso público-privado con los objetivos y metas del Pacto Verde es fundamental, al tiempo que es preciso abordar la fragmentación del mercado y de la regulación para acelerar la innovación industrial en cero emisiones netas y mejorar la competitividad económica de la región.
Esta agenda debe perseguirse en un contexto de panorama geopolítico complejo y creciente competencia mundial. El informe destaca cómo el liderazgo del sector privado será decisivo para garantizar que el continente no solo siga encaminado a cumplir sus ambiciosos objetivos climáticos, sino que también refuerce su posición en la economía global en este nuevo escenario político.
