Mantener la resiliencia cibernética en todo el ecosistema es un reto para todas las organizaciones y una prioridad significativa para los sectores de infraestructuras críticas, como el eléctrico. Además, la crisis de la COVID-19 está teniendo un impacto drástico en nuestra sociedad y ha obligado a todos a depender en gran medida de internet y de su economía digital.
Este documento puede ayudar a los líderes a gestionar estratégicamente los riesgos de la información, a avanzar hacia una cultura de responsabilidad compartida sobre los riesgos cibernéticos en toda la organización y a adoptar un enfoque más estratégico de la resiliencia cibernética. Una resiliencia cibernética eficaz exige un esfuerzo multidisciplinar combinado y alineado que vaya más allá del cumplimiento normativo hacia una capacitación empresarial y digital cohesionada.
