Los países que invierten en las niñas e incorporan a las mujeres al mercado laboral tienden a ser más competitivos. Por ello, muchos gobiernos están considerando o ya están aplicando políticas para promover oportunidades para las mujeres. Cada vez más investigaciones y testimonios anecdóticos muestran que cerrar la brecha de género también beneficia a las empresas. Las que logran integrar a las mujeres pueden obtener grandes beneficios de la diversidad. Ante la previsión de que la escasez de talento se agrave en gran parte del mundo desarrollado y en desarrollo, es imperativo que las empresas tengan acceso al talento femenino.