Tras lograr un crecimiento notable en las últimas décadas, Corea del Sur busca mantener su dinamismo económico y su ventaja competitiva. Aunque el país ha obtenido reconocimiento mundial por su talento e innovación en la industria manufacturera, afronta posibles desafíos para diversificar sus sectores e identificar nuevos motores de crecimiento. El cambio de liderazgo atrae la atención mundial hacia la postura de Corea del Sur en su relación con Corea del Norte y con otros países. El Informe de Competitividad Global 2012-2013 del Foro Económico Mundial situó a Corea del Sur en el puesto 19, una mejora significativa respecto de años anteriores; sin embargo, también señaló debilidades persistentes en sus instituciones, la eficiencia del mercado laboral y el desarrollo de los mercados financieros.