Hoy en día, la mayoría de las ciudades se enfrentan a crecientes poblaciones, a una demanda energética en aumento y a necesidades de transporte en constante evolución. La dependencia de vehículos con un solo ocupante provoca congestión, contaminación, desplazamientos más largos y preocupaciones por la seguridad vial, lo que perjudica la productividad y la calidad de vida. Para afrontar estos desafíos, las ciudades deben adoptar un modelo de movilidad moderno que integre el transporte público y el compartido.
Un ámbito clave de mejora es la primera y la última milla de los trayectos urbanos. Optimizar estos tramos puede mejorar el acceso a la movilidad, reducir la congestión, impulsar las economías locales y mejorar la salud urbana y la calidad de vida. Las soluciones eficientes son esenciales para hacer frente a la creciente presión sobre los sistemas de transporte, al tiempo que se garantiza la sostenibilidad.
Este informe analiza estrategias para mejorar el transporte de primera y última milla, con ejemplos globales de innovaciones en políticas, tecnología e infraestructuras. Aunque ningún enfoque por sí solo puede resolver la congestión urbana, estos estudios de caso demuestran el potencial de las soluciones creativas y de la colaboración público-privada para construir ciudades más habitables y sostenibles.
