El espacio es la infraestructura fundamental de la economía global del siglo XXI. Desde la navegación y las finanzas hasta la vigilancia del clima, la vida cotidiana en la Tierra depende de los satélites. Sin embargo, esta infraestructura orbital crítica está amenazada. La congestión causada por los desechos espaciales va en aumento y crea una vulnerabilidad estratégica para todo el planeta.
Este informe inaugural, fruto de la colaboración entre el Foro Económico Mundial y el Centre for Space Futures, ofrece el primer pronóstico basado en datos del impacto económico de la inacción. Mediante un novedoso modelo de población orbital, estima que los desechos espaciales podrían generar un costo directo de hasta 42.300 millones de dólares durante la próxima década, un «impuesto oculto» para la economía espacial.
Sin embargo, esta cifra constituye una estimación de referencia conservadora. Una sola colisión importante podría elevar mucho más los costos. Al pasar de una postura reactiva a una estrategia proactiva que combine medidas preventivas, incentivos económicos y colaboración internacional, los actores espaciales de todo el mundo pueden garantizar que la humanidad siga beneficiándose de la infraestructura espacial durante generaciones.
