Los manglares, las marismas mareales y las praderas marinas sustentan la resiliencia climática, las economías costeras y la biodiversidad, pero siguen estando gravemente infradotados. Pese a su extensión y valor, reciben menos del 1 % de la financiación climática internacional.
Esta guía está dirigida a las instituciones financieras que buscan integrar los ecosistemas de carbono azul en sus estrategias de inversión. El informe expone cuatro vías para hacerlo mediante créditos de sostenibilidad, cadenas de suministro, infraestructuras y seguros. Identifica obstáculos clave, como la complejidad normativa, los elevados costes de transacción y la escala limitada de los proyectos, y propone ocho medidas concretas para que las instituciones financieras movilicen inversiones, desde la financiación combinada hasta herramientas de reparto de riesgos. Basada en las realidades del mercado y las necesidades de las comunidades, la guía muestra cómo el carbono azul puede convertirse en un tema de inversión escalable, con un claro potencial comercial y de impacto.
