El cambio climático se percibe cada vez más a través de sus consecuencias para la salud humana, con costes económicos crecientes para la industria, los gobiernos y las comunidades. De hecho, el impacto mundial combinado de los efectos climáticos en la salud en los sectores de alimentación y agricultura, entorno construido, y salud y atención sanitaria podría ascender a al menos 1,5 billones de dólares en pérdidas de productividad para 2050. Para proteger a sus plantillas, operaciones y crecimiento, las empresas necesitan situar la salud humana como pilar de la resiliencia.
El informe de análisis Construir resiliencia económica frente a los impactos sanitarios del cambio climático identifica vulnerabilidades y describe intervenciones escalables y rentables para cuatro sectores económicos muy expuestos: alimentación y agricultura, entorno construido, salud y atención sanitaria, y seguros. Ofrece a las empresas una primera aproximación a soluciones para proteger la salud, al tiempo que contribuyen a una economía mundial más resiliente.
Invertir pronto en resiliencia sanitaria puede lograr más que limitar esas pérdidas. Ofrece a las empresas la oportunidad de proteger la salud de los trabajadores y de las comunidades, estabilizar las cadenas de suministro y obtener una ventaja competitiva en un mercado marcado por las perturbaciones climáticas.
