Nos encontramos en medio de una crisis energética mundial sin precedentes, pero las soluciones a corto plazo conducirán a un futuro desolador. Para lograr la seguridad y la sostenibilidad energéticas, la única solución es acelerar la transición hacia una economía baja en carbono. Es necesario reevaluar exhaustivamente los sistemas energéticos para dar prioridad a las soluciones que impulsen tanto la seguridad como la sostenibilidad y, al mismo tiempo, fortalezcan la resiliencia ante posibles perturbaciones. Este nuevo informe propone un marco y 10 acciones clave para armonizar las respuestas inmediatas con los objetivos a largo plazo y acelerar una transición energética justa, sostenible y segura.
