El mensaje claro que se desprende de la Reunión Anual de los Nuevos Campeones 2011 es que el mundo se encuentra en un punto de inflexión crítico. Tres años después del estallido de la turbulencia financiera que sumió a la economía mundial en su peor crisis en 80 años, la disyuntiva a la que se enfrentan no solo Europa, sino también toda la comunidad internacional, es si recurrir a soluciones nacionales para salir adelante como se pueda durante este difícil período o adoptar medidas decididas y audaces, coordinadas y cooperativas, que tengan un impacto estructural significativo.