La COVID-19 ha puesto de manifiesto lo fundamental que es la conectividad digital para los gobiernos, las empresas y la sociedad, y ha imprimido un nuevo sentido de urgencia a la agenda de inclusión digital. Si bien la crisis ha permitido que cientos de millones de personas participen en línea, también ha agravado la brecha digital para el 47 % de la población mundial que sigue sin conexión. El mundo posterior a la COVID-19 será más digital, lo que exigirá más conectividad, competencias digitales y asequibilidad.
Este manual ofrece un marco para un programa plurianual e intersectorial que permita configurar las políticas públicas y acelerar la acción en la nueva normalidad. Presenta tres estrategias innovadoras para que los líderes de los sectores público y privado impulsen una mayor inclusión digital en nuestras economías y sociedades.
