El transporte público inseguro y costoso contribuye a todo tipo de problemas, desde las brechas de riqueza y equidad hasta la contaminación. Pero, mientras las ciudades se enfrentan al crecimiento de la población, a necesidades cambiantes, al avance tecnológico y a la transición energética, nos acercamos a un momento de reinvención que podría propiciar cambios positivos si se planifica correctamente. Benjamin de la Peña, director ejecutivo del Shared-Use Mobility Center, explica los incentivos y las estrategias que podrían impulsar un transporte más preparado para el cambio climático, equitativo, seguro y asequible. También habla de la importancia del pensamiento sistémico y de una planificación que tenga en cuenta a las generaciones futuras: una forma de pensar que puede ayudar a cualquier líder a hacer realidad grandes cambios.
Transformación Urbana
El año pasado, más del 82% de los coches nuevos en Noruega eran totalmente eléctricos.
