Jessica Jackson comprende los daños causados por el encarcelamiento y la supervisión excesivos. Cuando era una madre joven, con su bebé de dos meses en brazos, vio cómo condenaban a su esposo a seis años de prisión y se vio arrastrada a un sistema que afecta a millones de personas solo en Estados Unidos: uno que erosiona a las familias y las comunidades y limita las oportunidades de llevar una vida estable tras la puesta en libertad. Esta experiencia que le cambió la vida impulsó a esta ama de casa, que apenas tenía un diploma de equivalencia de educación secundaria (GED), a ir a la universidad, luego a estudiar Derecho y, después, a convertirse en abogada de derechos humanos y liderar un movimiento a favor de la reforma. Habla de su trabajo al frente de The Reform Alliance como directora de operaciones y directora de defensa de derechos, y comparte la legislación que ha contribuido a hacer posible hasta ahora. También explica por qué combatir el estigma y el aislamiento es clave para seguir avanzando en esta cuestión y qué rasgos personales le han permitido superar obstáculos y dificultades.

Crecimiento Económico
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