Los dispositivos electrónicos que interactúan con el sistema nervioso humano llevan décadas ayudando, por ejemplo, a que las personas paralizadas se muevan y las personas sordas oigan. Ahora, una nueva generación de neurotecnología promete revolucionar los tratamientos para una serie de afecciones que afectan a miles de millones de personas.
Analizamos sus beneficios y evaluamos sus riesgos con Jen French, defensora del acceso a la neurotecnología, que lleva 25 años utilizando un dispositivo desde que un accidente de snowboard la dejó tetrapléjica. Tom Oxley, director ejecutivo de la empresa emergente de neurotecnología Synchron, explica cómo las «interfaces cerebro-computadora» permiten a pacientes paralizados utilizar computadoras y teléfonos inteligentes.
También abordan inquietudes sobre cuestiones como la privacidad de los datos, el acceso desigual a la tecnología sanitaria y el «abandono» de dispositivos.
