Casi cinco años después de que la pandemia de COVID-19 trastocara la economía mundial, el crecimiento es lento pero estable, la inflación ha disminuido gradualmente en las economías avanzadas y las tendencias comerciales se han vuelto positivas. A pesar de ello, persisten desafíos como las elevadas cargas de deuda pública, las tensiones geoeconómicas en curso y el posible impacto de las políticas industriales en los países más pequeños.
Dado este panorama, ¿qué escenarios plausibles se presentan para la economía mundial en 2025?

