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Los teléfonos inteligentes y las patentes impulsan la competitividad digital de China en 2016
- El Informe sobre tecnología de la información mundial 2016 del Foro Económico Mundial considera que China ha mejorado considerablemente su capacidad para generar impacto económico y social mediante el uso de las tecnologías de la información y la comunicación durante su transición a la economía digital
- El Índice de Preparación en Red del informe señala que China subió tres puestos, hasta el 59.º. Este avance se debe principalmente al uso generalizado de la banda ancha móvil por parte de los consumidores y a los mayores esfuerzos de las empresas en investigación y desarrollo
- El plan de reformas busca simplificar los procesos empresariales y, al mismo tiempo, ofrece una visión para lograr mayores avances
- Leer el informe http://wef.ch/gitr16
Ginebra, 6 de julio de 2016 — Este año, China ha obtenido en el Índice de Preparación en Red (NRI) del Foro Económico Mundial su mejor posición desde 2013, gracias a la fuerte demanda de servicios de banda ancha móvil por parte de los consumidores y al creciente número de patentes registradas por instituciones académicas y empresas chinas. El Índice de Preparación en Red se publicó hoy en el Informe sobre tecnología de la información mundial 2016 del Foro Económico Mundial.
El Índice de Preparación en Red mide los avances de 139 países en la creación de un entorno propicio para que las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) generen beneficios económicos y sociales efectivos. China progresó en este ámbito durante el último año y subió tres puestos en la clasificación general, hasta el 59.º. Uno de los principales motores fue la fuerte demanda de servicios de banda ancha móvil por parte de los consumidores: la proporción de usuarios que contrataron servicios de banda ancha pasó del 21,4 % de la población el año pasado al 41,8 %, casi el doble. También contribuyeron el aumento de la innovación nacional, el mayor número de patentes en el sector de las TIC y la evolución positiva de la economía en su conjunto desde 2013.
La tendencia de que la demanda sostenida de los consumidores impulse las TIC en China coincide con una tendencia mundial identificada en el estudio de este año: en la era de la economía digital, los consumidores son los usuarios más activos, por delante de las empresas y los gobiernos. En la situación actual de China, el entorno empresarial (puesto 104 en la clasificación general) sigue siendo uno de los principales obstáculos para que el país mejore su posición en el Índice de Preparación en Red. Entre los factores principales figuran los elevados tipos impositivos aplicables a las empresas y los trámites largos y complejos para crear una nueva empresa. Sin embargo, en relación con ambos aspectos, el informe señala que las iniciativas actuales del Gobierno para reducir la burocracia y fomentar la competencia podrían contribuir a mejorar la posición de China en futuras clasificaciones.
¿Qué países encabezan el Índice de Preparación en Red de 2016?
En la clasificación mundial del NRI de 2016, Singapur ocupa el primer puesto. Finlandia, que encabezó la clasificación en 2014, quedó en segundo lugar por segundo año consecutivo, seguida de Suecia (3.º), Noruega (4.º) y Estados Unidos (5.º, dos puestos más arriba). Del 6.º al 10.º puesto figuran los Países Bajos, Suiza, el Reino Unido, Luxemburgo y Japón.
Los países que ocupan los primeros puestos del NRI muestran que sigue existiendo un estrecho vínculo entre la preparación en red y los ingresos per cápita. Al mismo tiempo, alrededor del 75 % de los países mejoró su puntuación en la clasificación de este año. No obstante, las diferencias entre países en materia de preparación en red persisten tanto a escala mundial como regional. Desde 2012, la brecha entre los países con mayor y menor preparación en red se ha ampliado en cuatro regiones: Eurasia, Europa emergente, Oriente Medio y Norte de África y Pakistán, y África subsahariana.
Entre los grandes mercados emergentes, Rusia mantuvo su posición en el puesto 41; China le siguió en el 59, tras subir tres puestos; Sudáfrica registró un fuerte ascenso de 10 puestos, hasta el 65; Brasil revirtió parcialmente la tendencia a la baja anterior y quedó en el 72; e India descendió dos puestos, hasta el 91.
Europa sigue a la vanguardia tecnológica: siete de los diez primeros países del NRI son europeos. Sin embargo, hay grandes diferencias entre los países de la región: Grecia cayó cuatro puestos, hasta el 70, mientras que Bosnia y Herzegovina ocupó el puesto más bajo entre los países europeos, el 97. Varios países de Europa del Este, entre ellos Eslovaquia, Polonia y Chequia, registraron los mayores avances y todos entraron entre los 50 primeros del NRI. Este resultado se debe principalmente a la reducción de los costes de las TIC, que ha mejorado considerablemente los beneficios económicos y sociales. Italia también avanzó con rapidez este año: subió 10 puestos, hasta el 45, a medida que empezaba a hacerse patente el impacto socioeconómico de las TIC en el país (ascendió 18 puestos en la clasificación del impacto global).
Eurasia mantiene su tendencia ascendente: desde 2012, su puntuación media del NRI ha aumentado considerablemente. Cabe destacar que la región ha mejorado en los cuatro subíndices que componen el índice: entorno, preparación, uso e impacto. Kazajistán es el país mejor clasificado de la región y, tras mantener una trayectoria ascendente en los últimos años, ocupa este año el puesto 39.
Entre las economías emergentes de Asia, Malasia, líder de la región, subió un puesto hasta el 31. Su buen desempeño se debe en gran medida al firme compromiso del Gobierno con el avance de la digitalización. Los cinco países emergentes de Asia con mayor preparación general en materia de TIC siguen siendo los mismos que en 2015: Malasia, Mongolia, Tailandia, China y Sri Lanka. Desde 2012, los países emergentes de Asia han mantenido una tendencia ascendente y sus diferencias se han reducido. El uso individual de las TIC en Asia sigue siendo uno de los más bajos del mundo, aunque en los últimos años ha registrado un crecimiento sostenido.
El desempeño de los países de América Latina y el Caribe sigue siendo desigual: Chile, el país mejor clasificado (38.º), supera por casi 100 puestos a Haití, el peor clasificado (137.º). En términos relativos, la región no mostró una tendencia clara entre 2015 y 2016, y Chile y Haití conservaron sus posiciones. Entre los demás países, la mitad subió puestos y la otra mitad descendió. Sin embargo, si se observan las puntuaciones absolutas del NRI, la región ha mantenido una trayectoria ascendente desde 2012 y las diferencias también se han reducido. La innovación es una fuerza clave para impulsar el desarrollo digital y la «cuarta revolución industrial». Para fomentarla, muchos gobiernos de la región necesitan urgentemente redoblar sus esfuerzos para mejorar los entornos normativo y de innovación.
En cuanto a la preparación en red, los Emiratos Árabes Unidos (26.º) y Qatar (27.º) siguen a la cabeza de los países árabes. Además, dos de los países que más han avanzado este año pertenecen a la región de Oriente Medio, Norte de África y Pakistán: Kuwait (61.º, 11 puestos más arriba) y Líbano (88.º, 11 puestos más arriba). Las personas lideraron los avances en ambos países, y las empresas también contribuyeron de forma importante a sus buenos resultados. Aunque los gobiernos van rezagados en el uso de tecnologías digitales (Kuwait ocupa el puesto 81 y Líbano, el 124), el sector empresarial de ambos países desempeña un papel cada vez más importante en la definición de los objetivos gubernamentales en materia de TIC y en los esfuerzos por mejorar el entorno normativo.
Varios países de África subsahariana también lograron avances importantes en el NRI, entre ellos Sudáfrica (65.º, 10 puestos más arriba), Etiopía (120.º, 10 puestos más arriba) y Côte d’Ivoire (106.º, 9 puestos más arriba). En estos países, distintos grupos de partes interesadas lideran la adopción de tecnologías digitales. En Etiopía y Côte d’Ivoire, el principal motor de la digitalización es el Gobierno; en Sudáfrica, son las empresas. Los principales obstáculos al desarrollo digital difieren asimismo: Côte d’Ivoire necesita mejorar su infraestructura y reducir los costes de las TIC; Sudáfrica debe revertir el deterioro de su entorno empresarial y de innovación; y Etiopía necesita ampliar el acceso individual a las TIC y mejorar las competencias de las personas.
«La economía digital es una parte indispensable del marco de la “cuarta revolución industrial”. Para que las tecnologías digitales sigan generando impacto social y económico, los países deben anticipar sus efectos en los mercados y garantizar un trato justo a los trabajadores en el entorno laboral digital. Los nuevos modelos de gobernanza son fundamentales en este proceso», afirmó Richard Samans, miembro del Consejo de Administración del Foro Económico Mundial y director del Centro para la Agenda Global.
«Los flujos transfronterizos de datos pueden impulsar la innovación y el crecimiento», afirmó Pastora Valero, vicepresidenta de Asuntos Gubernamentales de Cisco. «Los países y las empresas que más destacan en innovación saben que el libre flujo de ideas e información es lo que impulsa la mejora de procesos y productos. Por eso, las iniciativas que facilitan el flujo de datos son cruciales para impulsar la globalización de la economía de los datos».
«Medir el impacto socioeconómico de la digitalización es un factor importante para tomar decisiones fundamentadas, tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo. El Índice de Preparación en Red es una herramienta valiosa que ayuda a los líderes de los sectores público y privado a aprovechar el potencial de la tecnología», señaló Soumitra Dutta, de la Universidad de Cornell. «La “digitalización” no es solo tecnología: también es una mentalidad y una fuente de nuevos modelos empresariales y de consumo, además de ofrecer nuevas formas de organización, producción, comercio e innovación a empresas y personas. En el proceso mundial de innovación digital, economías emergentes como Singapur, los Emiratos Árabes Unidos y Sudáfrica destacan por su desempeño y sus avances; estos países podrían lograr resultados aún más notables en el futuro. En los próximos años aprovecharán el poder de las tecnologías digitales para aumentar su competitividad e impulsar el desarrollo económico y el progreso social», afirmó Bruno Lanvin, de INSEAD.
«De cara al futuro, debemos intensificar los esfuerzos de recopilación de datos para comprender mejor cómo afecta la transformación actual a las distintas regiones. Así podremos ampliar los beneficios de la economía digital», afirmó Silja Baller, del Foro Económico Mundial.
¿Qué aspectos de la «cuarta revolución industrial» aborda el Informe sobre tecnología de la información mundial 2016?
Además de presentar el desempeño de los países a medida que avanza la revolución digital, el informe expone varias tendencias en el uso de las TIC en 2016:
- ¿Cuánta innovación es «digital»? A medida que la economía mundial se digitaliza, la innovación deja de limitarse al ámbito tecnológico. Por ejemplo, aunque la innovación en modelos empresariales aumenta en los más de 100 países estudiados en el informe, estos se han estancado en el indicador de «uso empresarial». Esto muestra que, pese a que la innovación es una prioridad para muchas empresas, no han logrado generar un mayor impacto mediante el uso de las TIC.
- Las patentes pierden peso como medida de la capacidad de innovación. Aunque los directivos de empresas de todo el mundo conceden cada vez más importancia a la innovación, los indicadores tradicionales —como el número de patentes— tienen un peso cada vez menor a la hora de medir la capacidad innovadora. Esto podría deberse a que la transformación actual está impulsada por otro tipo de innovación, cada vez más basada en tecnologías digitales y en los nuevos modelos empresariales que estas generan.
- La brecha en infraestructura de TIC sigue siendo un desafío persistente y cada vez más grave. De los 12 indicadores utilizados en el informe, la infraestructura es el que menos avances ha registrado. Peor aún, en términos absolutos, la infraestructura de los países peor clasificados incluso se ha deteriorado desde 2012. Junto con la asequibilidad y las competencias, la infraestructura es un factor clave para determinar la preparación de un país en materia de TIC; es un requisito previo para ampliar el uso de las TIC y, en última instancia, aumentar su impacto social y económico.
- El impacto social de las TIC mejora en general, pero se necesita un nuevo impulso en ámbitos clave. Desde 2012, aunque el indicador de impacto social del NRI ha avanzado positivamente, la mayoría de las regiones ha retrocedido en el indicador clave «impacto de las TIC en la eficiencia gubernamental». Otro indicador importante para medir el impacto social, «acceso a las TIC y a servicios básicos», empezó a mejorar en 2016, tras varios años de descenso. Esto indica que cada vez más personas se benefician de la comodidad de acceder en línea a servicios sanitarios, financieros, de seguros y de otro tipo. El año pasado, el impacto social de las TIC aumentó con mayor claridad en los países de ingresos altos.
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