En Noruega han presentado un edificio verde, capaz de producir más energía de la que consume para operar y mantenerse.

Uno de los pilares que sustentarán el futuro de la energía será la eficiencia. Tanto en vehículos como en la construcción de infraestructuras, este aspecto es uno de los más buscados. El consumo energético aumentará en los próximos años , debido al avance de los países en desarrollo o al crecimiento general de infraestructuras. De ahí el deseo por limitar la cantidad de energía necesaria para cada función.

En Noruega prestan atención a todo esto desde hace tiempo. El país es uno de los pioneros en energías renovables, así como en la adopción de vehículos eléctricos. Los nórdicos son quienes más coches eléctricos compran en relación con los diésel y gasolina, casi la mitad de las ventas nacionales a estas alturas. Su industria del reciclaje también es un ejemplo para otros países. Allí el 97% de las botellas de plástico se reciclan.

Con estos antecedentes resulta lógico que el país esté pendiente de la eficiencia como un valor social. Lo demuestra así el edificio verde que se acaba de presentar. Es el Powerhouse Brattorkia, que generará más energía de la que consume. Su saldo, por tanto, será positivo para la ciudad donde se encuentra.

Este edificio verde se ha erigido en la localidad de Trondheim, que es una de las urbes tecnológicamente más avanzadas de Noruega. Los responsables de este proyecto son la inmobiliaria Entra, la constructora Skanska, la organización medioambiental ZERO, los arquitectos Snohetta y la consultora Asplan Viak. Un grupo de compañías orientadas a crear un edificio sostenible como no se ha visto antes.

Saldo energético positivo

La construcción es una de las industrias más contaminantes que existen. Así que la creación de edificios sostenibles, que produzcan más energía de la que consumen , ayuda a compensar sus efectos. En el caso del Powerhouse Brattorkia, los esfuerzos se han puesto en todos los aspectos para lograr esta meta.

Lo primero fue seleccionar los materiales de construcción. En el interior se ha usado un hormigón especial que regula la temperatura. Al mismo tiempo, los suelos y las oficinas están diseñadas para hacer circular el aire frío y caliente. Además, la construcción se levanta a lo largo de la costa, con lo que se usará agua de mar para enfriarla.

El exterior del edificio cuenta con paneles solares. Destaca especialmente un tejado en pendiente, orientado al sur, con el fin de maximizar la exposición al sol. Todo un conjunto de detalles que hacen que el saldo energético final sea positivo. Este solo es uno de los pasos que Noruega dará para alcanzar el objetivo de usar solo energía verde en 2050.