Un equipo de buceadores italianos pertenecientes a la Guardia Costera liberó el pasado viernes junto a las costas de Lipari a una ballena atrapada en la red de un pescador. Un grupo de biólogos especializado en la recuperación de tortugas fue quien alertó a las autoridades de la situación del cetáceo, cuya cola había quedado envuelta en la malla, impidiendo el movimiento del cetáceo. Para lograr el rescate, varios buzos se sumergieron desde sus embarcaciones y cortaron cuidadosamente la red que atrapaba al animal, hasta que quedó totalmente liberado y pudo continuar su marcha, tal y como se aprecia en este vídeo.

Según WWF, cada año unos 600.000 mamíferos y 700.000 pájaros marinos quedan atrapados en redes que no están pensadas para capturarlos. Se trata de mallas colocadas para la pesca de otras especies, a través de la técnica del enmalle, o bien aparejos que quedan perdidos en el océano. Cada año se pierden o abandonan en el mar 640.000 toneladas de material de pesca que actúan como ‘redes fantasma’, apresando animales marinos. Estos restos son responsables de entre el 5 y el 30% del deterioro de los bancos de peces. Además, suponen un 58% de los macroplásticos del océano.