• Las áreas de alto impacto humano en la Antártida, donde se ubican estaciones de investigación o visitas turísticas, suelen ser áreas importantes para la biodiversidad
  • Solo el 16% de las Áreas Importantes para Aves del continente están ubicadas dentro de zonas protegidas y sin presencia de humanos

La Antártida es un vasto continente helado, un lugar inhóspito donde los humanos no se habían asentado nunca hasta su descubrimiento formal hace 200 años. Gracias a esta falta de presencia humana, este continente alberga el área silvestre virgen más grande del mundo. Sin embargo, en el último siglo el continente ha visto una actividad humana acelerada y que ha causado un impacto mucho más importante de lo que podíamos llegar a imaginar.

La extensión de esta actividad en todo el continente nunca se ha cuantificado. Sabemos que la Antártida no tiene ciudades, agricultura o industria. Pero nunca hemos tenido una idea clara de dónde han estado los humanos, qué parte del continente permanece intacta o sin impacto humano, y en qué medida estas áreas sin impacto sirven para proteger la biodiversidad.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con el cambio climático?

El cambio climático representa una amenaza urgente que exige una acción decidida. En todos los países del mundo ya se están observando efectos cada vez más importantes del cambio climático, como sequías, inundaciones y el aumento del nivel del mar. Según el informe global de riesgos que elabora el Foro Económico Mundial, estas amenazas ambientales se sitúan sistemáticamente en la parte superior de la clasificación.

Para limitar el aumento global de la temperatura a un valor que sea claramente inferior a 2 °C y lo más cercano posible a 1,5 °C con respecto a los niveles preindustriales, es imprescindible que las empresas, los responsables políticos y la sociedad civil emprendan acciones climáticas integrales a corto y largo plazo, de acuerdo con los objetivos del Acuerdo de París sobre el cambio climático.

La iniciativa Clima del Foro Económico Mundial apoya la ampliación y la aceleración de la acción climática global mediante la colaboración entre los sectores público y privado. Esta iniciativa cuenta con varias líneas de trabajo para desarrollar y aplicar soluciones inclusivas y ambiciosas.

Una de ellas es la Alianza de CEO Líderes del Clima, una red global de dirigentes empresariales de varios sectores que desarrollan soluciones rentables para la transición a una economía baja en carbono y climáticamente resiliente. Los CEO de las empresas utilizan su posición y su influencia sobre los responsables políticos y los socios corporativos para acelerar la transición y obtener los beneficios económicos derivados de una mayor seguridad climática.

Ante este desconocimiento, un equipo de investigadores dirigido por la Universidad de Monash, han cuantificado el impacto que el ser humano ha ejercido sobre este continente. Utilizando un conjunto de datos de 2,7 millones de registros de actividad humana, el equipo mostró cuán extenso ha sido el uso humano de la Antártida en los últimos 200 años.

Mapeamos 2.7 millones de registros de actividad humana desde 1819 hasta 2018 en todo el continente antártico para evaluar la extensión de las áreas silvestres que quedan y su superposición con la biodiversidad del continente

—Bernard Coetzee, Autor del estudio

El estudio, publicado en la revista Nature, ha demostrado que, con la excepción de algunas partes centrales que tienen condiciones meteorológicas extremas, los humanos han puesto los pies en casi todo el continente.

Aunque muchas de estas áreas visitadas solo han sido afectadas de manera insignificante por las personas, la biodiversidad no está tan bien representada en ellas como debería.

”Mapeamos 2.7 millones de registros de actividad humana desde 1819 hasta 2018 en todo el continente antártico para evaluar la extensión de las áreas silvestres que quedan y su superposición con la biodiversidad del continente”, dice Bernard Coetzee, científico conservacionista de la Universidad de Wits y autor del estudio.

En una región que a menudo se considera remota, demostramos que, de hecho, la actividad humana ha sido extensa, especialmente en las zonas costeras y sin hielo donde se encuentra la mayor parte de su biodiversidad

—Bernard Coetzee, Autor del estudio

“En una región que a menudo se considera remota, demostramos que, de hecho, la actividad humana ha sido extensa, especialmente en las zonas costeras y sin hielo donde se encuentra la mayor parte de su biodiversidad. Esto significa que las áreas silvestres no se preservan como los importantes sitios de biodiversidad del continente que son, pero que existe una oportunidad para conservar lo último de la naturaleza”, añade Coetzee.

El estudio encontró que solo el 16% de las Áreas Importantes para Aves del continente, áreas identificadas internacionalmente como críticas para la conservación de las aves, se encuentran dentro de las áreas con más presencia humana, áreas donde se establecen estaciones de investigación y donde se realizan visitas turísticas. De hecho, todas estas áreas con alta presencia de personas a menudo son áreas consideradas importantes para la biodiversidad.

Si bien la situación no parece prometedora inicialmente, los resultados muestran que existe una gran oportunidad para tomar medidas rápidas para declarar nuevas áreas protegidas para la conservación

—Rachel Leihy, Autora del estudio

La autora principal del estudio, Rachel Leihy, estudiante de doctorado en la Escuela de Ciencias Biológicas de Monash, señala que “si bien la situación no parece prometedora inicialmente, los resultados muestran que existe una gran oportunidad para tomar medidas rápidas para declarar nuevas áreas protegidas para la conservación, tanto de desierto como de zonas con gran biodiversidad”.