• No tenemos datos suficientes sobre COVID-19 para predecir su rumbo futuro.
  • Existe un gran riesgo de que un segundo repunte de contagios ahogue los sistemas de salud una vez que se eliminen los bloqueos.
  • Según algunos expertos, podría ser necesario restringir de algún modo el distanciamiento durante más de un año.

Los ciudadanos de todo el mundo se han visto obligadas a adaptarse rápidamente al distanciamiento social provocado por la pandemia de coronavirus. Sin embargo, aunque el mundo podría estar ansioso por relajar las reglas, las restricciones podrían aplicarse durante algún tiempo.

De hecho, según un grupo de expertos en la enfermedad de Harvard, es posible que exista algún tipo de distanciamiento social intermitente hasta 2022.

Esto se debe a que, una vez superada la ola inicial de infecciones por COVID-19, podrían producirse nuevos brotes. Si se levantan las restricciones del confinamiento al mismo tiempo, en lugar de en fases coordinadas, podría producirse un aumento de nuevos casos que ahogaría los sistemas de salud.

Ha llegado para quedarse

Se sabe muy poco sobre la enfermedad o el curso futuro que adoptará, lo que ha llevado a investigadores de la Escuela de Salud Pública T.H. Chande la Universidad de Harvard a ejecutar simulaciones por ordenador que modelen distintas formas en que la pandemia podría desarrollarse.

Con la aplicación de reglas de distanciamiento social y su cumplimiento estricto, junto con pruebas intensivas y rastreo del contacto de nuevas infecciones, las simulaciones reflejan que es posible contener la propagación de un virus. Sin embargo, con más de 2 millones de casos confirmados que afectan a países de todo el mundo, los investigadores creen que este es un resultado poco probable.

Según ellos, lo más probable es que el virus esté aquí para quedarse y que brote de manera intermitente a medida que las estaciones se desarrollen, al igual que la gripe. Hasta que haya una vacuna disponible, esto podría implicar la existencia de algún tipo de distanciamiento social durante muchos meses, si no años.

En el apogeo de la epidemia en China, se impusieron órdenes estrictas de confinamiento para ralentizar la propagación de la enfermedad.

India ha impuesto el bloqueo más grande del mundo, con más de 1 300 millones de personas confinadas en sus hogares. Existen restricciones a nivel nacional en países desde Europa hasta América Latina.

Las restricciones van desde órdenes de cuarentena obligatorias hasta recomendaciones para quedarse en casa e incluyen la prohibición de trabajos o negocios no esenciales, junto con prohibiciones de reuniones y eventos públicos.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con el brote de coronavirus?

Una nueva cepa de coronavirus, COVID-19, se está extendiendo por todo el mundo y está causando muertes y graves problemas en la economía mundial.

Para responder a esta crisis se requiere una colaboración global entre gobiernos, organizaciones internacionales y empresas, que ocupa un lugar central en la misión del Foro Económico Mundial como organización internacional para la cooperación público-privada.

El Foro Económico Mundial, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha creado la Plataforma de Acción contra el COVID. Esta plataforma tiene por objeto catalizar el apoyo del sector privado a la respuesta sanitaria pública mundial al COVID-19, y hacerlo con la magnitud y rapidez necesarias para proteger la vida de los ciudadanos y sus medios de vida, con el fin de encontrar maneras de contribuir a poner fin a esta emergencia mundial lo antes posible.

El Foro, como organización, ya ha apoyado anteriormente iniciativas para la contención de epidemias. En 2017, durante nuestra Reunión Anual, se puso en marcha la Coalición para la Innovación en Preparación para Epidemias (CEPI, por sus siglas en inglés), que reúne a expertos del ámbito gubernamental, empresarial, sanitario y académico así como de la sociedad civil, con el fin de acelerar el desarrollo de vacunas. Actualmente, la CEPI está colaborando en la carrera por obtener una vacuna contra esta cepa de coronavirus.

La vida después del confinamiento

A medida que aumenta el coste económico de la pandemia, algunos gobiernos están bajo presión para levantar las medidas de distanciamiento social y que sus países vuelvan a trabajar. Pero estas decisiones tienen que sopesar el coste económico de la vida en confinamiento con el imperativo de salvar vidas.

En Europa, países como Italia y España están empezando a levantar las restricciones del confinamiento. Algunos sectores no esenciales de la economía española están reactivándose, como la fabricación y la construcción y los empleados están volviendo al trabajo. Todavía existen restricciones para otros sectores con bares, restaurantes y hoteles que permanecen cerrados.

En una reunión informativa de la Organización Mundial de la Salud celebrada el 13 de abril, los responsables enfatizaron la necesidad de levantar las restricciones del confinamiento de manera estratégica.

«Es esencial que no se levanten todas las restricciones a la vez para que podamos enviar de vuelta al trabajo a las personas y hacer que estas economías vuelvan a funcionar lo antes posible», afirmaba la Dra. Maria Van Kerkhove, Líder Técnico del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS.

El Director General de la OMS, el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, anunció los criterios que deben cumplirse antes de que los países consideren la posibilidad de reducir las restricciones del bloqueo. Entre estos se incluyen asegurar que la transmisión de la enfermedad esté controlada y que los sistemas de salud tengan capacidad para detectar, realizar pruebas, aislar y tratar cada caso de COVID-19 y rastrear cada punto de contacto.

Las autoridades se han hecho eco del llamamiento relativo a medidas de distanciamiento físico y al lavado frecuente de manos para que sigan aplicándose tras el levantamiento del confinamiento.