• Mucha gente considera que Europa es compleja y está dividida.
  • El hecho es que la región sigue siendo un importante motor económico.
  • Podemos afrontar los retos de Europa cooperando con la gente joven.

Cuando asumí el liderazgo de P&G Europa, tuve que oír la misma expresión negativa una y otra vez: «Europa es una región compleja...». Para P&G, esto significaba complejidad en cuanto a mercados, idiomas, sistemas jurídicos, operaciones empresariales, culturas, comercios minoristas, etc.

Lo segundo que observé fue que un obstáculo fundamental para unir a la gente es la brecha generacional entre la juventud y lo establecido. Entonces me impuse la misión de renovar la confianza en P&G Europa mediante la colaboración transgeneracional. Este artículo es mi propuesta a los líderes para cambiar la narrativa y promover una nueva década de positividad, con el fin de dar inicio a un segundo renacimiento de Europa.

Europa es hermosa

Europa es grande y hermosa. Un continente de 750 millones de habitantes, cuna de la historia y la cultura, un lugar donde se cultivó la humanidad, se inventó la democracia, se desarrolló la empresa moderna y que acoge más de la mitad de los sitios declarados como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Europa es rica en todo lo que una persona podría desear. Sin embargo, Europa se percibe a menudo como una región de gran complejidad. Yo no lo veo así. Como líder empresarial europeo, he adquirido de forma entusiasta el compromiso de cambiar la mentalidad de las personas que integran mi empresa, para que sea más fuerte y esté dirigida por ciudadanos orgullosos y confiados. Ahora hago un llamamiento para que todos nosotros cambiemos la narrativa de Europa en su conjunto.

La prosperidad europea, amenazada por la confusión

Las noticias sobre Europa son abrumadoramente negativas. Acalorados debates sobre una sociedad envejecida, pérdida de dinamismo, disputas entre comunidades por razones de igualdad, sostenibilidad, migración, identidad, el Brexit... todo esto hace que Europa parezca un actor débil, y culmina en una brecha generacional que parece haber provocado la pérdida de contacto entre la juventud y lo establecido.

Rechazo firmemente este concepto. Europa importa más de lo que cree la gente. En términos de PIB, la economía europea es la segunda mayor del mundo (18 700 billones USD en 2018), mucho más que China (13 600 billones USD) y cercana a Estados Unidos (20 500 billones USD).

En 2019, por primera vez en la historia, la UE ha sido más innovadora que Estados Unidos. Reconociendo que Estados Unidos y China lideran la investigación en materia de IA, Europa ha invertido 1 500 millones EUR en este ámbito para alcanzar una posición de liderazgo. Los ciudadanos europeos de a pie tienen sentimientos positivos acerca de Europa: en 2018, el 60 % de los europeos creían que es bueno pertenecer a la Unión Europea. Este es el porcentaje más alto registrado desde 1983.

No digo que no haya problemas. Lo que digo es que la mayoría se pueden resolver potenciando la cooperación. Lo que debe cambiar es la narrativa: de la «Europa vieja y compleja» a una «Europa hermosa y vibrante».

Imagen: Imagen: Banco Mundial

Europa, la eterna superviviente, necesita liderazgo y cooperación

En las oficinas centrales de P&G en Ginebra vemos una colaboración productiva entre ciudadanos de más de 60 países, de entre 16 y 66 años de edad. Esta unidad se basa en el respeto, un conjunto de valores comunes que todos hemos adoptado (nadie nació con ellos) y una perspectiva positiva del mundo.

La Unión Europea es muy similar, solo que mucho mayor. Por dividida que pueda parecer hoy, es el mayor proyecto de paz que el mundo haya visto jamás. Y las asociaciones público-privadas entre las empresas, los sectores políticos y la sociedad civil han permitido crear los valores que sustentan la comunidad europea en la actualidad.

Impulsando la cooperación entre las instituciones establecidas y los actores jóvenes, Europa pronto podrá reaparecer como una hermosa oportunidad para todos.

No hay renacimiento sin juventud

El impulso de la creatividad, la innovación y el emprendimiento proviene fundamentalmente de los jóvenes. El mundo ha cambiado con la aparición de redes sociales promovidas por la juventud, no por las instituciones, y la próxima generación de europeos utiliza estas redes para impulsar el cambio.

Dos ejemplos son el Movimiento Viernes por el Futuro o los Ciudadanos Globales. Los jóvenes impulsores del cambio utilizan las redes sociales para movilizar a sus homólogos a gran escala, lo que significa que no necesitan a las instituciones para hacerse oír.

Yo creo que debemos crear asociaciones transgeneracionales para superar las fricciones existentes. Así que no debemos intentar detener a la juventud que se moviliza, sino ayudarles para ganar juntos.

En P&G, es esencial que trabajemos con los jóvenes para generar soluciones para el futuro. Aplicamos un principio que denominamos «Crecer desde dentro», y necesitamos gente joven con talento. Es por esto que debemos abordar los problemas que más les preocupan.

1. El debate medioambiental: La próxima generación exige a los líderes actuales soluciones para proteger nuestro planeta.

2. El debate de la inclusión: Esta es la primera generación que cuestiona en gran medida el concepto del progreso social a través del trabajo.

3. El debate de aproximación al trabajo: Están empujando a las empresas a crear nuevo valor en un mundo digitalizado.

Debemos dar un paso que nos acerque a la generación joven. En el pasado se han producido rebeliones de los jóvenes, pero quienes querían tener éxito seguían obligados a pasar por las instituciones.

Esta nueva generación es diferente. Han desarrollado los medios y tienen la confianza para crear su propia realidad. Mi equipo y yo comenzamos a establecer formas de colaborar con los jóvenes de nuestra organización: hemos creado un Consejo de Juventud. Se trata de un órgano diverso de líderes jóvenes, de menos de 30 años, con quienes me reúno periódicamente, al igual que hago con los directivos de mi empresa. Escucho cuando me consultan sobre temas de tecnología, diversidad e inclusión, y sostenibilidad. Esto nos ayuda a superar la brecha generacional y acelerar el crecimiento de manera sostenible y responsable.

Las claves para superar los retos de Europa son cambiar la narrativa y cerrar la brecha generacional. Soy un europeo convencido. Vamos a crear una nueva era de colaboración transgeneracional para que Europa sea para todos el mejor lugar para vivir y trabajar.