El alto nivel de endeudamiento es un problema recurrente en las finanzas públicas de la mayoría de los países latinoamericanos. Muchos gobiernos de la región suelen recurrir a entidades que residen fuera del territorio nacional para conseguir financiamiento, ya sean organismos internacionales de crédito u otros Estados que operan como prestamistas. Una forma de medir la dependencia de una economía al financiamiento internacional es analizar qué proporción representa la deuda externa con respecto al valor total de bienes y servicios producidos por el país en cuestión.

Según los datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Argentina es el país de la región con el mayor porcentaje de deuda externa en relación con su producto interno bruto (PIB). Como muestra este gráfico de Statista, el monto adeudado por el Estado argentino a acreedores externos representaba alrededor del 42% del PIB en 2018, mientras que en Brasil, México y Chile, este porcentaje era inferior al 10%.