En muchas ciudades, especialmente en las de gran tamaño, el precio de la vivienda, tanto de alquiler como de compra, es superior al que correspondería de acuerdo a la renta y los ingresos medios de sus ciudadanos. Este fenómeno, causado entre otros factores por la especulación urbanística por parte de empresas y grandes propietarios, tiene efectos negativos en los habitantes de rentas medias y bajas, que se encuentran con dificultades para encontrar una residencia con precios razonables. Sobre este tema, el banco de inversiones suizo UBS ha realizado un estudiocomparando el riesgo de sufrir una burbuja inmobiliaria en 24 ciudades. Según sus cálculos, la ciudad alemana Múnich ocupa en la actualidad la cúspide del ranking, con un índice del 2,01, en el que los valores superiores a 1,5 suponen un riesgo.