Solo un 4,5% de la población mundial reside en países y territorios que se pueden considerar "democracias plenas", tal y como recoge el último informe "Índice de Democracia Global", elaborado por la publicación The Economist anualmente desde 2006. En él, los investigadores del análisis sitúan nada más que a veinte de los 167 países y territorios analizados en la categoría de Estados democráticos plenos, mientras que el resto, esto es, 147 (y 95,5% de los ciudadanos) constituyen democracias con deficiencias.

La nota media del mundo en este ámbito se ha mantenido estable en 2017 y 2018, con un 5,48 de promedio sobre 10 (puntuación máxima), tras dos años de descenso. Aún así, The Economist advierte sobre un creciente desencanto general con el funcionamiento de los Gobiernos y del retroceso de las libertades civiles.

En el caso de España, la puntuación recibida en 2018 fue de 8,08 sobre 10, como ya sucedió en 2017 y ligeramente inferior a los valores de 2015 y 2016, en los que fue de 8,3.